Nueva Ciudad de Cádiz, Cubagua

Primera de Suramérica con título. 12 de septiembre de 1528.

viernes, 11 de julio de 2014

LAS PERLAS EN LA HISTORIA NEOESPARTANA- Grecia Salazar Bravo

LAS PERLAS EN LA HISTORIA NEOESPARTANA
Grecia Salazar Bravo

En nuestro país, la perla se ha explotado desde la época precolombina por los aborígenes guaiqueríes que habitaban nuestras costas alrededor de las tres islas que hoy conforman el estado Nueva Esparta, Margarita, Coche y Cubagua; pero su explotación sistemática con fines mercantiles sólo comenzó con la llegada de los conquistadores europeos, quienes conocían su valor comercial, ya que esta era muy apreciada en los mercados de Europa y Asia.

En el siglo XVI de Cubagua se extrajeron miles de perlas que produjeron grandes riquezas, por lo que el emperador Carlos V, le otorgó el título de Nueva Ciudad de Cádiz en 1528, convirtiéndose en una urbe de gran esplendor.

Debido a la irracional explotación llevada a cabo por la corona española, mediante la utilización de esclavos indígenas y negros para su extracción, las ostras dejaron de reproducirse en los mares venezolanos y hubo un receso de doscientos años en su explotación. Durante la guerra de independencia, entre 1810 y 1817, no se trabajó en la búsqueda y extracción de perlas. Esta actividad se reanudó en la década del veinte y a la primera persona que se le otorga un permiso para la extracción de perlas, es a Carlos Stuart Cochrane, representante de una compañía inglesa llamada Rundell, Bridge Rundell, que lo solicita al Congreso de la República de Colombia en 1823; éste incluyó un método, que si bien ya era viejo, había sido muy poco usado en Margarita: la rastra, técnica muy dañina y que sólo contribuyó a dañar el delicado equilibrio ecológico del lecho submarino.

El siglo XIX, trajo consigo nuevas tecnologías que se importaron a Venezuela para reorganizar la industria de la búsqueda y extracción de perlas para su comercialización principalmente con países europeos, en donde eran usadas en la elaboración de joyas; pero también en la preparación de remedios, lo que se amplió considerablemente en el siglo XX.

En Margarita se desarrolló todo un mundo alrededor de la extracción de perlas, había hombres, mujeres y niños, dedicados a la industria perlífera cada uno con sus asignaciones específicas que les permitían trabajar en equipo para facilitar la búsqueda de éstas, obteniendo así mayor rentabilidad, pues obtener una perla era un trabajo arduo, había que sacar del mar inmensas cantidades de ostras, luego abrirlas para revisar dentro de ellas una por una hasta encontrar poco a poco las escurridizas perlas.

En 1891 se autorizó en Venezuela la introducción de la escafandra*, revolucionando dicho aparato la búsqueda y extracción de perlas en loa paisajes neoespartanos, bajo la guía de la compañía The Pearl Fisheries Limited, representada en el país por Nemesio Coats.

Nicolás Ferdinandov
Caracas, 1919, Guache sobre cartulina, 35 X 24,5 cm. 
Fotografía cortesía de la Galería de Arte Nacional.
Al ingresar a nuestro país las escafandras, el tradicional buzo de cabeza, que existía desde tiempos ancestrales, y que se sumergía en las aguas neoespartanas sin ninguna protección especial, salvo la fuerza de sus pulmones, se convirtió en cosa del pasado, para darle paso a un personaje casi mítico, con un traje extraño, que abundó durante un lapso de alrededor de cincuenta años en las costas del estado Nueva Esparta, con su pesada indumentaria y sus sueños de riquezas gracias a una perla. El trabajo de estos hombres revistió siempre de mucho peligro y en más de una ocasión su vida se perdió en la aventura de las perlas, o sufrieron enfermedades como ceguera, sordera o respiratorias que les impidieron seguir buceando.
      
Con la comercialización de las perlas, hubo en Nueva Esparta un desarrollo industrial que permitió a algunos de los empresarios de la pesca, hacer fortunas que los ayudaron a fundar casas comerciales que aún hoy se mantienen, o  en algunos otros casos hubo empresarios extranjeros que luego de finalizado el boom perlífero en las costas venezolanas, partieron a sus lugares de origen con una buena fortuna forjada gracias a las perlas neoespartanas.

La perla protagonizó un período importante en la vida de los neoespartanos, y con las ganancias obtenidas, muchos empresarios de la pesca de perla, contribuyeron al embellecimiento y la prosperidad del estado Nueva Esparta, sobre todo de Porlamar, ciudad marinera por excelencia, y capital del comercio perlífero; pero, además, muchos empresarios perlíferos hasta formaron parte del gobierno estadal cuando participaron como diputados y concejales en los diferentes Concejos Municipales del estado.

Los países que más compraban perlas y conchas de nácar eran en orden de mayor adquisición: Francia, Alemania, Gran Bretaña, Holanda y sus colonias, y los Estados Unidos de América; los que más importaron conchas de nácar fueron Austria, Italia y España, no obstante también adquirieron perlas; igualmente importaron perlas venezolanas, India, México, Panamá y Brasil, aunque en menor escala, y también se exportaban a Argelia y a Persia, donde se usaban en farmacias para la preparación de remedios, como por ejemplo polvo de perlas con jugo de limón como fortificante.

El ámbito legal que rodeaba la búsqueda y extracción de perlas siempre estuvo un paso atrás en cuanto a la defensa y conservación de los ostrales y a la protección de los buzos y trabajadores de dicha industria. Debido a ello, y a la casi inexistente defensa de los ostrales, por parte de los empresarios de la perla, de los buzos y de los funcionarios del gobierno encargados de preservar los ostrales, estos desaparecieron de nuestras costas y la industria perlífera se hundió por completo en las cristalinas aguas del Mar Caribe.

*Escafandra: (Del gr. σκφη esquife, y νρ, νδρς, hombre, varón) f. Aparato compuesto de una vestidura impermeable y un casco perfectamente cerrado, con un cristal frente a la cara, y orificios y tubos para renovar el aire, que sirve para permanecer y trabajar debajo del agua.

AUTOR (A): 
-Salazar Bravo, Grecia (2014). “Las Perlas en la Historia Neoespartana”. Publicado en la revista regional MARABIERTO. Enero-Junio 2014, Nro. 1, Año 1. p. 25. Instituto Autónomo de Cultura del Estado Nueva Esparta (IACENE). La Asunción, estado Nueva Esparta, Venezuela.

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