Nueva Ciudad de Cádiz, Cubagua

Primera de Suramérica con título. 12 de septiembre de 1528.

MUSEO NUEVA CÁDIZ

El edificio que hoy sirve de sede al Museo Nueva Cádiz fue construido entre los años 1609 y 1612, por el gobernador de Margarita para entonces, Don Bernardo de Vargas Machuca, y tenía dos finalidades: la planta baja se dedicó a la cárcel púbica y la planta alta se dedicó al cabildo o al ayuntamiento.

JARDÍN DEL MUSEO NUEVA CÁDIZ

En él se hallan una amplia variedad de árboles ornamentales y frutales. Entre ellos el denominado “Pandano” una planta tropical con el tronco ramificado y curvado que puede alcanzar varios metros de altura.

LAS PERLAS DE CUBAGUA

La isla de Cubagua que conforma junto con las de Margarita y Coche el estado Nueva Esparta de Venezuela, fue el primer asentamiento español en suelo venezolano y su existencia inicial se debió fundamentalmente a la extracción de las perlas que abundaban en sus aguas y que desaparecieron debido a su explotación irracional.

RUINAS DE LA CIUDAD DE NUEVA CÁDIZ

Nueva Cádiz fue la primera ciudad española de Sur América, organizada en 1526 como Villa de Santiago y luego en 1528 obtuvo formalmente el título de ciudad de Nueva Cádiz. Allí se ejerció una explotación perlífera inmisericorde que les permitió a los conquistadores construir una ciudad relativamente grande, con dos iglesias, otros edificios públicos y de habitación.

ESCULTURAS DE JESÚS CRISTO

Esculturas que reflejan la vida y obra de Jesús Cristo de autoría anónima. “Humildad y Paciencia” y “Jesús atado a la Columna”. Fueron usadas en la Semana Santa de la ciudad de La Asunción.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Poder Testamento Otorgado por el General en Jefe Juan Bautista Arismendi - Felipe Natera Wanderlinder.

Poder Testamento Otorgado por el General en Jefe Juan Bautista Arismendi


Título: General en Jefe Juan Bautista Arismendi
Autor: Cruz Prieto. Técnica: Óleo/tela. Tamaño: 80 x 60 cm. Fecha: 2000.



Felipe Natera Wanderlinder


En nuestro constante afán de hurgar en archivos y bibliotecas nos hemos encontrado con un interesante documento, desconocido hasta ahora, por el cual el General en Jefe Juan Bautista Arismendi otorgo poder a su esposa Luisa Cáceres de Arismendi para que procediera conforme a las instrucciones fijadas a ordenar y extender testamento.



"En la Villa de Caucagua a tres de agosto de mil ochocientos treinta y siete (1837), compareció en esta oficina de Registro el señor General Juan Bautista Arismendi, vecino de Caracas y hacendado de este Valle, a quien doy fe conozco y ante mí y cinco testigos, vecinos que lo fueron los señores Fernando L. Arroyo, Cristóbal Mendoza, Pascual Márquez, Rufino Gutiérrez y Juan Rivas; leyeron y firmaron un documento que me requirió registrarse y que copiado a la letra es como sigue:


Conste por esta escritura pública que yo Juan Bautista Arismendi,
General en Jefe de los ejércitos de Venezuela, natural de la Provincia de Margarita e hijo legítimo del Capitán Don Miguel Arismendi y de Doña Manuela Subero Eguía, doy poder a mi legítima esposa, señora Luisa Cáceres, para que ordene y extienda mi testamento y mi última voluntad con arreglo a mis apuntes si los formare antes de mi muerte y en particular a las declaraciones y disposiciones siguientes: las cuales no podrán entenderse revocadas a mi cuando así aparezca en los dichos apuntes si hubiere alguna contradicción entre los convenido y el de este poder quiero que se esté siempre por lo que en él declaro y dispongo como que lo hago gozando de cabal salud, y en mi beneficio y capacidad de hacer con toda libertad y deliveración lo que deseo y creo que debo hacer para que mis herederos conozcan mi voluntad y la ejecuten.


Primero. Mi esposa y apoderada declarará primero: que fui casado y velado con la señora María del Rosario Yrala, hija legítima del Capitán Dn. Andrés Yrala y de Dña. María de Jesús Narváez.

Segundo. Que ni uno ni otro trajimos al matrimonio otra cosa que la ropa Que ni uno ni otro hemos heredado por causa alguna.

Tercero. Que en dicho matrimonio tuvimos siete hijos (7) nombrados: Ignacio, Miguel, Vacilio, María del Carmen, otra del mismo nombre, Manuela y María del Rosario.

Cuarto. Que las dos María del Carmen, fallecieron antes del ocazo de su madre que después en mi viudez fallecieron Vacilio, Manuela y María del Rosario.

Quinto. Que al fallecimiento de mi dicha esposa me quedaron algunos bienes habidos en el matrimonio, los cuales fueron confiscados a la llegada del General Morillo, pero que a pesar de dicha pérdida aboné a mis dos hijos Ignacio y Miguel la parte que le correspondía por gananciales de su madre como consta en el documento que conservo.

Sexto. Que en segundas nupcias casé con la señora Luisa Cáceres, a quien confiero este poder, hija legítima de Dn. Domingo Cáceres y de Dña. María del Carmen Díaz.

Séptimo. Que en nuestro matrimonio hemos tenido diez hijos (10) nombrados: María del Carmen, María del Rosario, Juan Bautista, Aurora, Miguel, Román, Amalia, Dolores, Luisa y Ana Teresa.

Octavo. Que mi dicha mujer no trajo al matrimonio bienes algunos y que yo los que traje fueron lo que antes dejo dichos que fueron confiscados, lo cual sucedió en aquellos mismos días de mi casamiento.

Noveno. Que en los bienes que poseo corresponden la mitad de los mismos a mí señora esposa y apoderada como gananciales respecto a que no he adquirido cosa alguna por herencia, donación u otro título gracioso, sino por mi trabajo y servicios hechos a la República.


Las disposiciones que dejó indicadas son:


Primero. Que el quinto de mis bienes deducidos los gastos de mi entierro y funerales y cualquiera  legado que conste de mis apuntes privados, sea exclusivamente de mi hijo Juan Bautista en remuneración del trabajo que desde sus tiernos años emprendió en beneficio de mis propiedades rurales.

Segunda. Que el beneficio de mis dichos bienes deducidos el quinto sea para todos mis hijos del segundo matrimonio que hubieren nacido y estuvieran vivos al tiempo de mi muerte o hayan dejado legítimos herederos que representen algún derecho comprendiéndose también en esta mejora mi expresado hijo Juan Bautista.

Tercera. Que el resto de mis bienes se instituya como instituyo por herederos a todos mis hijos del primero y segundo matrimonio que estuvieren vivos o hayan dejado legítimos herederos que los representen según derecho para que los distribuyan por iguales partes.

Cuarta. Que mi esposa y apoderada sea tutora y curadora de todos nuestros hijos menores, mientras se conserva viuda, pues en caso de pasar a segundas nupcias es mi voluntad que la tutela y curaduría de dichos menores recaiga en el Dr. Francisco Aranda.

Quinta. Que mi albacea universal sea en primer lugar la misma señora mi esposa, en segundo lugar, el expresado doctor Francisco Aranda, en tercero mi hijo Ignacio en cuarto mi hijo Miguel y en quinto el señor Manuel Maneyro Padre, vecino de Margarita sirva a mi esposa para otorgar el testamento como cada uno me dé las albaceas en su caso para cumplirle y arreglar todo lo correspondiente a mi sucesión tengan todo el término que considere necesario sin limitarse a lo que las leyes han establecido por estar a mi arbitrio otorgarlos como lo propongo por la confianza que me merecen las personas nombradas y para que no quede ilusoria mi voluntad explicada en el presente poder ni el favor que espero recibirán mis hijos de sus acertadas y debidas medidas.


Revoco y anulo por la presente escritura todos los testamentos, poderes, para testar y cualquiera otra disposición testamentaria que a persona otorgada por mí antes de ahora por escrito de palabra y de cualquiera otra forma para que ninguno valga ni haga fe judicial ni extraoficialmente, pues sólo ha de tener efecto este poder y en lo que en virtud de lo que en él se ordene como mi última y deliberada voluntad. Así lo otorgo y firmo ante el registrador subalterno de este cantón y testigos que se expresaron.


Caucagua, agosto tres de mil ochocientos treinta siete (1837), octavo y veinte y siete testado en el original la parte que les correspondía no valen que tengan coisideren ni valen todo —salidas de registro enmendado—. Venezuela. Vacilio — Juan Bautista Arismendi.


El documento que preside es copia exacta del original que se ha presentado y que ha sido leído y firmado por el otorgante ante mí y de los testigos, quienes para la debida constancia firman conmigo este protocolo duplicado de que doy fe.



J. Bautista Arismendi
Pas. Márquez.
Juan Rivas.
Cristóbal Mendoza.
Firma ilegible
El Registrador.
F. L. Dirozo.
Rufo Gutiérrez".





FUENTE:
-Felipe Natera Wanderlinder (1973). “Poder Testamento Otorgado por el General en Jefe Juan Bautista Arismendi”. Publicado en la revista Margariteñerias. Edición Aniversario: La villa de Santa Ana en los 25 años de Margariteñerias (1997), Tomo I, pp. 268-271. 

jueves, 25 de diciembre de 2014

La Llegada del Pan a Cubagua - Msc. Grecia Salazar Bravo

La Llegada del Pan a Cubagua




Msc. Grecia Salazar Bravo


Una de las primeras descripciones de la isla de Cubagua, nos la legó el poeta Juan de Castellanos, quien fue el tesorero de la ciudad: ...aunque es estéril y pequeña, Sin recurso de río ni de fuente. Sin árbol y sin rama para leña sino cardos y espinas solamente; Sus faltas enmendó naturaleza con una prosperísima riqueza. Pues sembró por placeles principales,... riquísimos ostiales, dedo se sacan perlas excelentes...


Nueva Cádiz de Cubagua: la ciudad y su organización.


De la isla de Cubagua se extrajeron grandes cantidades de perlas y gracias a estas riquezas, el 12 de septiembre de 1528, Carlos V le otorga a Nueva Cádiz, el título de ciudad, descrita por Juan de Castellanos de la siguiente manera: Veréis llenos caminos y calzadas. De tráfagos, contratos y bullicio. Las plazas y las calles ocupadas de hombres que hacían sus oficios; Veréis levantar casas torreadas, con altos y soberbios edificios, Este de tapia, aquel de cal y canto. Sin que futuros tiempos den espanto. Dándonos esta última frase la seguridad que tenían los conquistadores españoles en el asentamiento que estaban haciendo en la isla y en la que construyeron: ...casas suntuosas... La de Porrillo fue con tal esmero Que podía servir de fortaleza...


Foto: Grecia Salazar Bravo


Para regular la naciente y bulliciosa vida de Cubagua, los reyes dictaron gran cantidad de Reales Cédulas y Ordenanzas, así como leyes especiales, que giraban en torno a la situación de los esclavos buscadores de perlas, del comercio de las perlas con Europa, de la organización política y económica.


En lo referente a la alimentación se dispuso que: ...por   cuanto la miel e azeite e vinagre que viene de Castilla tapado en sus vasijas viene falto e mal acondicionado, se manda que ninguna persona venda la dicha miel, azeite ni vinagre sin medir, so pena de tres pesos de oro por cada vez que lo contrario hiciere...
    

Otra ordenanza decía que: ...ninguno pueda comprar ni compre de ningún forastero mercadería ninguna para la tornar a vender hasta tanto que sean pasados ocho días después que las mercaderías fuesen en tierra y el dueño dellas començare a vender, so pena de seis pesos de oro por cada vez que lo contrario hiziere... 


Y otra que expresaba: ...que ninguna panadera no otra persona sea osada de vender pan cocido no vizcocho sí que primero le sea puesto por los dichos diputados, ni abrir pipa de harina para amasar el pan ni vizcocho sin que primero los dichos diputados la vean si es harina para amasar o no, so pena que por la primera vez pague tres pesos de oro e por la segunda seis e por la tercera doze, aplicados según dicho es, e que lo den a todos los que fueren a lo comprar, so la dicha pena... E aquel pan que vendieren sea bien cozido y sazonado e que cada un pan grande tenga diez e seis onzas y el pan chico tenga ocho, e si se hallare falto o mal sazonado se tome todo el pan por perdido e se rreparta a los pobres a vista de diputado y fiel, y allende desto quien lo oviere amasado pague de pena tres pesos, aplicado en la manera que dicha es, e demas que cada panadera tenga dada su marca al diputado e fiel, e si algún pan se le tomare sin ella incurra en la dicha pena.


Esta ordenanza nos revela que en la ciudad deben haber existido varias personas dedicadas a la panadería, pero en las fuentes históricas hasta ahora estudiadas, solamente es mencionada como panadera la señora Juana Díaz, y hay un registro que vivió en Cubagua a partir de 1526.


Sabemos que en Cubagua todo valía su peso en oro, y la harina importada de Sevilla no era una excepción, según el profesor José Rafael Lovera, en su libro Historia de la Alimentación en Venezuela: una pipa de trigo en España durante las primeras décadas del siglo XVI valía 1.088 maravedíes, mientras que en los territorios de la actual Venezuela, se cotizaba en 21.825 maravedíes.


En relación con la importación de la harina, de los registros fiscales que aún se conservan podemos extraer:

— 1527 - el precio de la harina en Cubagua era de 23 pesos por pipa, casi el doble de lo que valía en La Española.
— 1528 — la carabela "Santa María de Guadalupe" - trajo 34 pipas de harina.
— 1528 - la carabela "San Lábaro", trajo 21 pipas de harina.
— 1528 - en el inventario de bienes de la tienda de Martín Alonso Alemán realizado en diciembre, se encuentran 391 /2 pipas de harina.
— 1529 - el galeón "San Andrés", trajo 33 pipas de harina y 150 quintales de bizcocho.


Sin embargo no siempre hicieron pan, porque o la harina llegaba dañada, o se acababa y entonces comían cazabe, o como en algunos casos lo llamaban: el pan americano; por ejemplo cuando pusieron preso a Pedro de Barrionuevo le decomisaron 500 cargas de pan cazabí; que importaba desde la isla de la Mona, que fue por muchos años uno de los grandes centros de producción de cazabe, hasta Cubagua.


Restos de platos extraídos en las excavaciones en la ciudad de Nueva Cádiz, Cubagua.



Tanta era la importancia del cazabe que naves enteras eran utilizadas para su comercialización en Cubagua y Cumaná; por ejemplo en 1528 el mercader Rodrigo de Sanlucar, contrató una embarcación y transportó 3.000 cargas de pan cazabe de San Juan a Cubagua, en dos viajes. Esta comercialización hace que la emperatriz solicite en 1532 que le paguen un impuesto por el comercio del cazabe que se desarrollaba en torno a Cubagua; en su defensa los cubagüeses expresan que: la isla es estéril y nos mantenemos de maíz y casabe.


En conclusión no sabemos a ciencia cierta qué tipo de pan se hacía en Cubagua, ni cuáles eran los ingredientes con los que los sazonaban; pero por las listas de las provisiones que ingresaban a la isla podemos inferir que para el pan pudieron haber usado: alcaparras, miel, pasas, almendras, clavos, ciruela pasas, nueces, canela, jamón, arrope, higo, aceitunas, jengibre, dátiles, así como conserva de peras, membrillo y durazno.




AUTOR (A):
-Salazar Bravo, Grecia (2014). “La Llegada del Pan a Cubagua”. Publicado en la revista regional MARABIERTO. Julio-Diciembre 2014, Nro. 2, Año 1. pp. 24-25. Instituto Autónomo de Cultura del Estado Nueva Esparta (IACENE). La Asunción, estado Nueva Esparta, Venezuela.


domingo, 21 de diciembre de 2014

El poblamiento de lo que hoy es Venezuela comenzó en Falcón hace 14 mil años.

El poblamiento de lo que hoy es Venezuela comenzó en Falcón hace 14 mil años.


Entrevista con el Profesor Rodrigo Navarrete.





Los caribes de oriente “mantienen tribus igualitarias” y en occidente “comienzan a generar cacicazgos”, lo que marcó la invasión y la conquista, sentenció el antropólogo e investigador Rodrigo Navarrete.


Todo comenzó con bandas que cazaban, hace varios miles de años, y no con la llegada de las tres carabelas en 1492. El antropólogo Rodrigo Navarrete, profesor e investigador de la Escuela de Antropología de la Universidad Central de Venezuela (UCV), lo dice sin tapujos: “Venezuela es diversa desde sus orígenes”. Los primeros vestigios del poblamiento de lo que hoy es nuestro país son de 13 mil a 14 mil años antes de Cristo en Taima-Taima (Falcón).


Ese grupo de pobladores, describe Navarrete al Correo del Orinoco, “eran bandas que no se contaban en más de decenas, con mucha frecuencia organizadas en familias extendidas, nómadas”.


Esas familias tomaban el ambiente lo que necesitaban, refiere el experto. Uno de los recursos principales era la cacería; en este caso, de grandes mamíferos que además “estaban en proceso de extinción”, lo que obligó a las personas a buscar también pequeños mamíferos y pasar de la lanza a la punta de proyectil.


En Taima-Taima hay evidencias no solo de que las familias comían carne, sino de que cazaban con punta de proyectil: “Vemos asociada la punta de proyectil con un hueso de mastodonte”, comenta. Pero también recogían elementos como algodón, miel y frutos silvestres. ¿Se vestían? “El hecho de que haya habido recolección de algodón implica que se hacían tejidos”.


¿Por qué comenzó en Falcón el poblamiento de Venezuela? “Es lo más cerca entrando desde el norte hacia el sur”, explica Navarrete. Pero también hay que recordar que las condiciones ambientales de la zona falconiana, y especialmente del río Pedregal, facilitan el hallazgo de las evidencias de ese poblamiento; lo que en otros lugares se encuentra lejos del alcance humano, en tierras falconianas está a flor de piel.


Se desarrollan otras investigaciones sobre el poblamiento de Venezuela en zonas distintas de Falcón, señala el docente. Cita, entre otras, las recolecciones de la profesora Erika Wagner (de Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas) en el estado Bolívar, así como las emprendidas por José María Cruxent en Zulia y lo que se ha encontrado en La Hundición, en Lara. Sin embargo, insiste en que Falcón es un escenario privilegiado.


MÁS CAMBIOS


Hace 10 mil a 8 mil años “se produjeron un montón de cambios” en el planeta, asociados con el aumento de la temperatura, la presencia de mayor vegetación y los cambios en las líneas costeras. Navarrete hace alusión a grupos humanos que, en el oriente del país, se especializan en manglares; otros lo hacen en sabanas. También hay quienes se centran en la recolección de moluscos y mariscos en las costas, o en la obtención de productos vegetales en los alrededores del lago de Valencia.





De acuerdo con el antropólogo, mil años a.C. “se producen cuatro fenómenos similares”, que a su juicio “todos son constitutivos uno del otro”. Se refiere a la sedentarización “surgida a partir de biomas específicos”; también, a la tribalización, porque de la banda de decenas de personas se pasa a la tribu de centenares de personas. Reporta, igualmente, la domesticación “de especies vegetales y animales” y el empleo de cerámica como “materia prima básica, porque quizá es la materia prima más plástica y versátil que existe en la naturaleza para construir instrumentos”.


De ahí surgen, puntualiza, “dos tradiciones principales en Venezuela”: la vegecultura, hacia el oriente del país, basada en el cultivo de raíces y tubérculos, con el casabe como estrella; y la semicultura, en el occidente de la nación, con maíz, frijol, calabaza.


Las sociedades “tienden a complejizarse más”, precisa el antropólogo; es decir, los caribes de oriente “mantienen tribus igualitarias” y en occidente “comienzan a generar cacicazgos”. Ese cacicazgo “no es una sociedad de clases”, porque “no hay una propiedad privada sobre los medios de producción”; pero sí “hay una posesión consensual diferenciada”, o lo que es lo mismo, “hay alguien que tiene en sus manos, por consenso, cosas que otros no tienen”.


En su tesis de doctorado, Navarrete se plantea si en oriente hubo un cacicazgo en la depresión de Unare (Anzoátegui). “Si hubo un cacicazgo, fue inducido por presión de la gente de occidente”, sentencia.


LA INVASIÓN


Cuando los europeos invaden Venezuela se encuentran “un fuerte predominio de los grupos caribe en forma de tribus igualitarias vegecultoras en el oriente de Venezuela”, así como “otro grupo en occidente formado por tribus jerárquicas” con caciques.


Esta organización social, detalla el docente, tuvo un gran peso en la invasión y penetración europea. “Los códigos de comportamiento y organización sociopolítica de los caribes eran ilegibles para los europeos; les tocó vivir una guerra de guerrillas como la de Vietnam”.


Por el occidente del país fue diferente. “Las organizaciones estratificales permitían entrar en contacto y buscar al líder directamente, hablar con el líder, negociar y establecer alianzas”, subraya. Los europeos “se encuentran con distintos sistemas de alianzas, de guerras y de confrontación con unos y con otros”.


El profesor Emanuele Amodio, de la Escuela de Antropología de la UCV, lo sintetiza con estas palabras: Cristóbal Colón “estuvo tranquilo en el Orinoco 270 años solo después de la llegada a tierra firme”.


TEORÍAS


Navarrete se detiene en la discusión sobre las teorías del poblamiento de América. Refiere que la primera excavación sistemática del continente -al menos, la documentada- se llevó a cabo en un terreno de uno de los próceres de la independencia norteamericana Tomás Jefferson. Según el docente, Jefferson afirmó que los montículos hallados eran una obra de “los mismos indígenas” de ahora.


El investigador menciona a Alejandro de Humboldt y sus viajes por el continente, con sus descripciones detalladas porque “todo tiene que ver con todo”. No obstante, señala que muchos fenómenos en ese momento eran explicados todavía con la premisa del diluvio universal. “Realmente es en la segunda mitad del siglo XIX cuando se empiezan a sentar las bases en Europa de la arqueología moderna”, que se basa en el sistema de las tres edades: la Edad de Piedra, de Hierro y de Bronce.


“En Venezuela había una preocupación, más allá de lo intuitivo o de la curiosidad, por lo arqueológico”, expresa; en este contexto destaca el rol de Adolfo Ernst, quien “crea el Museo Nacional en el que se exponen restos paleontológicos, fragmentos de minerales extraños, animales disecados, piezas arqueológicas”. Sería Ernst el representante de una forma de entender la investigación que se ocupa, fundamentalmente, de la descripción. La otra, enfatiza Navarrete, es la etnohistórica, que vincula el pasado con el presente y tiene una perspectiva nacionalista.


Tal como lo relata el investigador, “uno de los primeros antropólogos norteamericanos que vino a Venezuela fue una mujer, esposa de un ingeniero petrolero”. Entre 1930 y 1934 llegan cuatro “grandes” de la arqueología estadounidense, “invitados por el asesor cultural de Juan Vicente Gómez, Rafael Requena”. Requena, recuerda, escribió el libro Los vestigios de la Atlántida, en el que intenta demostrar que los últimos atlantes se ubicaron alrededor del Lago de Valencia.


Esos “cuatro grandes” son Wendell Bennett, Alfred Kidder, Cornelius Osgood y George Howard. “Ellos no corroboran lo que dice Requena sobre los atlantes, pero establecen las bases de lo que podría ser la arqueología sistemática en Venezuela”, remarca. Incluso, realizaron trabajos en zonas como Tocorón y al sur de Guárico.


Para Naverrete es fundamental lo que sucedió en los años 50, con la publicación de los libros Estudios de etnología antigua de Venezuela, de Miguel Acosta Saignes (texto que ahora será reeditado por el Centro Nacional de Historia) y Arqueología Cronológica de Venezuela, de Cruzent y otros autores. Son dos líneas, resalta: la de Acosta Saignes, que relaciona pasado y presente; y la de Cruxent, que busca describir lo que se encuentra. “Los latinoamericanos estudiamos la arqueología como un nosotros”, concluye el profesor ucevista, quien insiste en que el país necesita una generación de relevo que asuma la búsqueda de nuevos yacimientos y la reevaluación de las fechas, entre otras tareas.


T/ Vanessa Davies
F/ Luis Franco



FUENTE: Correo del Orinoco. La Artillería del Pensamiento (12/10/2014). “El poblamiento de lo que hoy es Venezuela comenzó en Falcón hace 14 mil años”. [En línea]. Disponible en: http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/poblamiento-que-hoy-es-venezuela-comenzo-falcon-hace-14-mil-anos/.


jueves, 4 de diciembre de 2014

Luisa Cáceres de Arismendi - Cronología Vital

Luisa Cáceres de Arismendi
CRONOLOGÍA VITAL


Luisa Cáceres de Arismendi, 1898.
Emilio Jacinto Mauri (1858-1908).


1) 1799. Setiembre 25. Nace en Caracas María Luisa Cáceres. Sus padres: José Domingo Cáceres y María del Carmen Díaz.

2) 1814. El Coronel Juan Bautista Arismendi conoce a la Señorita Luisa Cáceres, No había cumplido los 15 años de edad.

"Por estas relaciones fue que Cáceres vino a conocer di Coronel Juan Bautista Arismendi, viéndole en la casa de Ribas, con frecuencia". "Las costumbres austeras del hogar doméstico del preceptor, excluían de este recinto privado a los jefes republicanos. Vino al fin la ocasión en que Cáceres se vio obligado a presentar al Coronel Arismendi a la amistad de su familia".

3) 1814. Marzo 6. Muere en Ocumare Don José Domingo Cáceres, padre de Luisa Cáceres,

"Rosete el 6 de marzo sorprendió la pequeña guarnición de Ocumare, Su jefe pudo ponerle en salvo a toda prisa; pero Cáceres no huyó, creyendo que como hombre inofensivo, la guerra de muerte que hacía el español podía respetarle. Salió a la plaza a ver lo que ocurría y allí recibió la muerte de las tropas invasoras".

4) 1814. Marzo 16. Muere Félix Cáceres, hermano de Luisa Cáceres.

"Félix Cáceres quedo con vida, pero prisionero de los matadores de su padre. Su tierna edad y las simpatías que su gentil porte inspiraban, habían detenido el Brazo de los soldados de Rosete que no acostumbraban dar cuartel a los patriotas. Por desgracia, ofreció a un oficial español cambiarle un duro. Con la imprevisión propia de su edad, presentó monedas acuñadas por el Gobierno Republicano de Caracas, y este acto inocente y bondadoso, provocó la ira y acaso la codicia de su bárbaro enemigo. Inmediatamente se le obligó a despojarse del vestido, y se le dio muerte a machetazos. A los Diez días del fin trágico del padre, murió el Hijo".

5) 1814. Julio 7. Luisa Cáceres inicio su emigración a Oriente.

"Como seis mil individuos, muchos pertenecientes a la sociedad más florida de Caracas, se precipitaron a emigrar por la vía del Este, llevando en perspectiva el tránsito de la montaña de Capaya, en estación lluviosa, y la costa tórrida del mar con dirección a Barcelona".

6) 1814. Agosto 25. Entra Luisa Cáceres a Cumaná. En compañía de su madre y de su hermano, donde "todo era angustia y sobresalto".

7) 1814. Setiembre. Luisa se encuentra en La Esmeralda. Ha cumplido quince años de edad.

8) 1814. Octubre. Luisa Cáceres y su madre, pasan de La Esmeralda a Pampatar y de allí a La Asunción.

9) 1814. Diciembre 4. El Coronel Arismendi celebró sus segundas nupcias con la señorita Luisa Cáceres.

"En esta parroqa. De la Villa del Norte o de S. Ana a cuatro de Diciembre de mil ochocientos catorce años, yo Pedro Manl. Romero Presbo. en cura propietario digo que con mi licencia el pbro. Juan Anto. Godoy Cura de Barcelona y residente en esta Villa presenció el Matrimonio que por palabras del presente, contraxeron en la propia casa por enfermedad, el Cn°. Juan Bta. Arismendi, Coronel de los Exércitos nacionales h.l. de los Cn°. Migl. (difunto) y de Manuela Subero, viudo de la C. Ma. Rosario Irala, y la Ca. M. Luisa de Cáceres oriunda de la ciudad de Caracas y por el presente residente en esta Isla, h.l. de los Ciudnos. Domingo Cáceres (difunto) y Ma. del Carmen Díaz y no haviendo resultado impedimento. alguno de las tres proclamas qe. en tres días Festivos se corrieron en esta Iglesia de mi cargo, fueron testigos el sacristán Fraco. Concepción Romero, el C. Juan Bta. Irala Sargto. Mayor de los Exércitos nacionales vecino de la ciudad y otros varios pa. qe. conste así lo certifico y firmo Fha. Ut. Supra: Pedro Manl. Romero. (Casamientos de Blancos. Año 1 801, Folio 8.5°- Terminó en 1845".

10) 1815. Setiembre 23. Luisa Cáceres de Arismendi es hecha presa en Santa Ana del Norte.

"Su ira (de Cobián), su indignación se desfogó con improperios dirigidos a Arismendi... y también los desató contra su esposa, a quien le intimó prisión en el mismo acto. Violenta, brutalmente la extrajo de su casa, deshonra de la noche, sin permitírsele llevar consigo los aprestos que más necesitaba. Le facilitó cabalgadura, la condujo a La Asunción y en calidad de detenida, fue alojada en casa de las señoras Aneses, familia respetada y reconocida como adicta en extremo a los realistas.
                                  
11) 1815. Noviembre 17. Se dispuso que Luisa Cáceres de Arismendi fuera trasladada de la casa de la familia Anés, al Castillo Santa Rosa. En la casa de la familia había permanecido 55 días.

12) 1815. Diciembre 15. "Desde el día en que saliera violentamente de su casa, había usado constantemente el vestido que llevaba. Mientras estuvo reclusa en la ciudad pudo por sí misma renovar el aseo con frecuencia, pero presa en el Castillo, el lavado sólo en el río podía hacerse, y como se ha visto, a él no tuvo acceso la guarnición, sino cuando Moxó la hubo reforzado después del asalto del 15 de diciembre. Entonces fue que consiguió ser llevada allí con escolta, para lavar sin jabón, pieza por pieza, su vestido. Seca la una se la ponía, para poder asear otra".

13) 1816. Enero 26. En el Castillo Santa Rosa de La Asunción, Luisa Cáceres de Arismendi dio a luz. "Era una niña y estaba muerta".

14) 1816. Enero 26. Carta del Brigadier Pardo al Capitán General Moxó.

"La mujer de Arismendi ha dado a luz en su prisión un nuevo monstruo. Esta y otra señora presa he mandado al Gobernador de Pampatar envié a La Guaira, donde deben estar sin comunicación".

15) 1816. Enero 29. Luisa Cáceres de Arismendi es trasladada al Castillo San Carlos Borromeo en Pampatar. Casi dos meses y medio había permanecido en el Castillo Santa Rosa de La Asunción.

"Pocos días permaneció en una de las mazmorras del fortín de Pampatar, sujeta a la ración de harina con aceite que se daba a los soldados. Llegó al fin la hora en que debía salir de Margarita...".

16) 1816. Marzo. Luisa Cáceres de Arismendi es embarcada en Pampatar en la Fragata LA GENERAL MORILLO al mando del Alférez Juan Gabazo, con rumbo d La Guaira; pero antes el barco tocó en el Puerto de Cumaná.

17) 1816. Marzo. Llega Luisa Cáceres de Arismendi a La Guaira.

"Por orden de Bobadilla pasó Luisa a una de las últimas piezas de la Factoría, en donde quedó encerrada bajo llave... Al día siguiente trasladáronla al Parque de Artillería, edificio que hoy sirve de cuartel en la Plaza de la Alameda. Ocupó un estrecho cuarto ventilado sólo por la ventanilla que da a la misma plaza, cerca de la puerta de entrada donde se coloca un centinela".

18) 1816. Marzo 22. A Luisa Cáceres de Arismendi la trasladan de La Guaira al Convento de "La Inmaculada Concepción", de Caracas.

"En una mala muía llegó d ella, bajo la custodia del Teniente Coronel Don Antonio Guzmán, que servía entonces en esta ciudad la sargentía mayor del batallón de veteranos de Caracas".

19) 1816. Noviembre 24. Luisa Cáceres es trasladada del Convento a La Guaira.

"Luisa, con su habitúa resignación, fortificada por las prácticas austeras de ocho meses de aislamiento religioso, sólo supo que el odio banderizo volvía a poner la vista en su persona para conducirla a La Guaira, no se dijo con qué objeto.

20) 1816. Noviembre 24. "La esposa de Arismendi, desfallecida por la falta de alimentos, después de haber pasado diez horas sin moverse del sillón, fue encerrada en una de las bóvedas de la plaza, la llamada El Infiernito, adyacente a otra llena de patriotas, los más casi desnudos porque el bochorno hace el vestido insoportable. La infeliz niña tuvo que pasar por medio de estos presos para ¡r a la bóveda que se le había destinado".

21) 1816. Diciembre 3. Sale Luisa Cáceres de Arismendi de La Guaira, para Cádiz, en El Pópulo, su capitán Navas.

"El 3 de diciembre dio el Convoy la vela, protegido por el buque de guerra de Gabazo... El Pópulo y los otros doce buques que navegaban en conserva cayeron en poder del corsario que les dio caza hasta apresarlos. Resultó de Buenos Aires, mandado por un norteamericano… El corsario se dirigió d las Islas Azores, y en la Santa María desembarcó los pasajeros capturados, que serían como ciento".

22) 1817. Enero 3. "Varios pasajeros se reunieron para comprar y armar un buque que existia en la Villa de Santa María, abandonado; y en él continuaron viaje a España, Fierro, la señora Arévalo, Lorenzo Catani, Capitán de uno de los buques capturados y el del Pópulo que llevó a Luisa consigo".

23) 1817. Enero 17. Llega Luisa a Cádiz.

"A los cuarenta y cinco de haber salido de La Guaira, y a los quince de la escala, arribó a San Lucas la esposa de Arismendi. Con la Comitiva siguió por tierra al puerto de Santa María y con la misma pasó por mar a Cádiz".

24) 1817. Enero. Luisa Cáceres de Arismendi, esta frente a las autoridades españolas.

"Entonces el Capitán General le asigno la pensión de quince duros, imponiéndole la obligación de presentarse mensualmente al Juez de Alzada, a quien debería dar el correspondiente recibo. Ya se dijo que el marino Lorenzo Catani, formó parte de las comitivas que fletó el buque en Las Azores para seguir viaje a España. Previendo la situación crítica que al llegar a Cádiz debía hallarse Luisa, había solicitado de antemano una familia honrada en donde colocarla. Prestóse a obra tan piadosa, el respetable cirujano don José María Morón y su esposa la señora doña Concepción Pepet, a quien acompañaban dos hermanas, una viuda y otra soltera, personas de buen Carácter y fina educación. Tal fue la familia bondadosa que se hizo cargo de recibir la pensión concedida para proporcionar a la joven confinada alojamiento y subsistencia. Luisa debía ocuparse en trabajos de costura para subvenir a sus demás gastos".

25) 1818. Carabaño prepara la evasión de Luisa Cáceres de Arismendi gradas a la valiosa ayuda de "un inglés de cana cabellera y de fisonomía respetable".

"Se convino en que la evasión proyectada se efectuase tan luego como cierta fragata mercante norteamericana, arribara al puerto de Santa María".

26) 1818. Marzo 19. Luisa Cáceres de Arismendi se evade de Cádiz.

"La ropa de Luisa se puso a bordo gradualmente. Así pudo salir ella de su casa sólo con un pequeño lío... Llegada la noche, acompañandola Carabáño a pie al puerto de Santa María. Un bote aguardaba. El Capitán la dirigió a la fragata, quedando él en tierra".

27) 1818. Mayo 3. Luisa Cáceres de Arismendi llega a Filadelfia.

"El Capitán la alojó en su casa, y salió inmediatamente a entregar la carta recomendación de que era portador. Luisa no tardó en conocer el corresponsal de su protector, encargado de encaminarla a Margarita, era un respetable negociante nombrado Mr. Totten, quien desde luego procedió a ordenar que una modista proporcionase a la joven desvalida los vestidos necesarios.

28) 1818. Julio. Llega Luisa Cáceres de Arismendi a San Thomas.

29) 1818 Julio 26. Arriba Luisa Cáceres de Arismendi a Juangrego en una goleta capitaneada por Agustinillo.

"Volvía a pisar la tierra Patria a los 19 años de edad. De ellos cuatro había tomado el infortunio para afligirla tenazmente, para acerar su fortaleza, para ostentar su patriotismo, poner a prueba sus virtudes… Desde ese día Luisa volvió al goce de la vida privada, en la cual se mantuvo después retirada hasta de la brillante sociedad en donde estaba llamada a figurar por muchos títulos".

30) 1818. Julio 26. Luisa Cáceres de Arismendi se encuentra con el Capitán Catani, quien estaba prisionero del Corsario Joly, Luisa lo hizo poner en tierra y comunicó al General Arismendi cuanto él había hecho por ella en España.

"Catani no sólo consiguió su libertad, sino que recuperó su cargamento, Arismendi le acordó amistad íntima en la casa, y fue el huésped más atendido y obsequiado en todos los festejos de la Isla".

31) 1819. Abril. Arismendi es enviado preso a Angostura.

"Apenas el Libertador de Margarita gozara nueve meses de las dulzuras del hogar después de un largo período de borrascas horrorosas... se vio arrancado de su hogar, en el mismo patrio suelo que había libertado heroicamente…"

32) 1820. El General Arismendi desde Angostura viene a Margarita donde se une con su esposa Luisa Cáceres de Arismendi.

33) 1866. Junio 2. Falleció en Caracas Luisa Cáceres de Arismendi, a la edad de 67 años.

34) 1876. Los restos mortales de Luisa Cáceres de Arismendi son inhumados en el Panteón Nacional.

35) Además de la niña que nació muerta en el Castillo Santa Rosa de La Asunción, Luisa Cáceres de Arismendi tuvo once hijos más: Juan Bautista, Rosario, Carmelita, Amalia, Anita, Abelardo, Dolores, Adela y Luisa, casados, y Aurora y Miguel, solteros.




-Fuente: Subero, Jesús Manuel (1999). “Luisa Cáceres de Arismendi. Cronología Vital”. Imprenta Oficial del Estado Nueva Esparta.